La palabra sostenibilidad
- hace 2 días
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Por Luis Mastroeni
Lo confieso. El título está inspirado en Martín Caparrós y sus columnas ocasionales en El País. Ya lo dije. Sigo...
¿Qué es para Luis la sostenibilidad? Con esa pregunta, el profesor de un curso de ética empresarial quiso iniciar mi participación el día que muy amablemente me pidió que les hablara a sus estudiantes sobre el tema.
La respuesta se concentró en temas como riesgos y oportunidades que tienen las empresas y en las amenazas que tienen quienes no ven la palabra más allá de prácticas filantrópicas o reportes que más que rendición de cuentas honesta, se convierte en libros de cuentos.
Durante la conversación pudimos explorar la cantidad de actividades asociadas a esta palabra y que la dejan, en muchas ocasiones, en ridículo. El significado de sostenibilidad debería ser fácil de explicar, pues ella no esconde nada.
La palabra nos dice que lo que busca este tipo de estrategia es sostener el negocio en el tiempo y advierte que la manera de hacerlo ya no es la tradicional, esa de vender al mayor precio posible y cuidar los costos de producción y los gastos.
También indicada que es importante fijarse límites y que, seguir creciendo ilimitadamente, no tiene sentido en un planeta que no cuenta con recursos infinitos.
Sin duda alguna la prudencia financiera sigue siendo una máxima de los negocios, pero en nuestros días, la palabra sostenibilidad, advierte un sinnúmero de cuidados que debemos analizar para el buen funcionamiento de la estrategia.
¿Cómo se prepara la empresa ante las nuevas regulaciones?; ¿está cuidando la organización su relacionamiento comunitario?; ¿tiene una adecuada gestión de los riesgos ASG? Estas y otras preguntas son parte de la gestión que plantea el significado de la sostenibilidad empresarial.
Pero la palabra pareciera convertirse en un enigma para muchos. La confunden con prácticas medioambientales o de protección contra el cambio climático; otros la proponen como el resumen del cuidado de la biodiversidad y hay quienes solo la pueden aceptar como parte de un plan financiero a largo plazo. La confusión, quizá, viene porque es esto... pero mucho más.

La culpa de su incomprensión no es de ella, es de la variedad de palabras que han querido resumir lo que significa una gestión empresarial de triple impacto. La sociedad y la academia han pasado por una basta variedad de conceptos, queriendo imponerse unos sobre los otros, dependiendo del autor, país o continente.
Más que buscar una palabra para definir lo que se hace o querer tener la única verdad; las personas al frente de la empresa deberían preocuparse por trabajar en una ruta que les permita operar y adaptar el negocio a las condiciones que la sociedad, el Estado y los reguladores (por citar algunos) empiezan a exigir para entablar relaciones de negocio viables y sólidas en el tiempo.
En el caso de la palabra sostenibilidad hay que partir del significado más simple y adaptarlo a la organización, pues esto hace más sencillo la explicación de ciertas inversiones y proyectos que solo procuran el cuidado del negocio en el tiempo.
No hay mayores secretos en el significado. Sostenibilidad se refiere al cuidado, a la habilitación de las condiciones necesarias para que una empresa siga existiendo. Ni más, ni menos.



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