Capacitación
- Luis Mastroeni Camacho

- 30 oct
- 2 Min. de lectura
Por Luis Mastroeni
Quienes me conocen reconocen esta frase: este no es el tema sexy...
Eso es lo que digo en mis conferencias y asesorías cuando me preguntan si es relevante estar capacitando a los públicos internos sobre sostenibilidad.
Al no ser el tema sexy (como las ventas, las adquisiciones, los números de crecimiento a doble dígito, etc.), es muy importante estar sensibilizando y capacitando a los equipos de la empresa.
Antes de cualquier cosa, me dijo una de mis maestras (Carmen Mayela Fallas), sensibilice a todos en la empresa. Ese consejo me lo dio hace más de 15 años y hoy lo sigo poniendo en práctica cada vez que la ocasión lo amerita. Si no se comprende el salto que dará la empresa, será difícil que todos lo apoyen.
En otra empresa logramos establecer lo que llamábamos la cápsula de sostenibilidad (una iniciativa de mi querido Gonzalo Chaves). Un momento de quince minutos en el comité ejecutivo para que todas las personas que lo integraban quedaran claras del proceso en el que estábamos. Todos lo agradecían, pues quedaba claro el caso de negocio y el por qué nos estábamos embarcando en este proceso tan complejo y emocionante.

Capacitar es una actividad que no puede parar en muchos temas, pero en sostenibilidad es un imperativo. Nunca es suficiente y siempre hay espacio para innovar y contar las cosas desde la óptica del triple impacto (social, ambiental, económico).
Estos procesos deben iniciar con la alta dirección y los líderes, pero luego hay que ir a todos los rincones de la empresa y asegurarnos de que todos comprenden que la empresa hace más que dinero. Hay que dejar claro que ahora, mientras hacemos empresa, hacemos el bien, generamos equilibrio, aportamos al bienestar y dejaremos algo mejor para las futuras generaciones.
La capacitación (como parte de las quince ces de la sostenibilidad) es columna vertebral de un proceso que no acaba. Por eso, mientras la organización va madurando y transformándose, los procesos de capacitación no deben detenerse.
Cada área debe entender, como resultado de la formación, cómo contribuye a la ejecución de la estrategia y entusiasmarse al encontrar que la nueva forma de operar le agrega valor a su área y le permite continuar agregando valor con nuevos ingredientes.
Formas de hacerlo hay muchas. Desde charlas atractivas, hasta semanas de la sostenibilidad, boletines internos, cápsulas informativas, vídeos, en fin, metodologías hay muchas, lo importante es que no se detenga nunca y que siempre impere la respuesta a la pregunta: ¿y a mi qué?
Esa es la gran pregunta a la que responde la capacitación constante. Con esta disciplina empresarial, la sostenibilidad será comprendida, aceptada y apoyada por todas las áreas. Cuando los equipos de trabajo comprende cómo le aportan a la estrategia, es más sencillo que además de los indicadores financieros, las personas se comprometan con los sociales y ambientales.



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