Preguntas clave
Por Luis Mastroeni
Ante un mundo en constante cambio y muchísima incertidumbre, surgen entre las personas empresarias preguntas con respecto a cómo enfrentar estas situaciones y si sus negocios ya están preparados.

Riesgo, continuidad de negocio, innovación, capacidad de gestión, talento ideal, son parte de los temas que generan las preguntas que el mundo de hoy le exige a los negocios.
Sin embargo, hay preguntas clave, que o no llegan nunca o llegan muy tarde. Son preguntas que no salen del imaginario, ni de ninguna historieta fantástica, tampoco son ciencia ficción. Pero lo extraño, es que se formulan a destiempo.
Una de las primeras preguntas clave es ¿cuánto es suficiente? Es decir, tenemos claridad que en un mundo finito no se puede crecer ilimitadamente. Las investigaciones científicas indican que existen nueve límites planetarios que no deberíamos superar, si queremos un mundo que funcione bien. Bueno, hemos traspasado siete de los nueve. ¿En serio queremos superar los nueve límites, comportándonos siempre de la misma forma?
La siguiente pregunta clave es ¿cómo nos aseguramos de que lo que hoy nos hace líderes será suficiente para sobrevivir los próximos cinco o diez años? La respuesta equivocada es empezar a hacer planes financieros o inversiones que nos permitan multiplicar los ingresos. Pocas veces estamos preparados para responder por medio de una adecuada gestión de los intangibles: marca, reputación, sostenibilidad, cultura, propósito e ideas ganadoras.
Ya hemos dicho en este espacio que el valor económico de los intangibles hoy en día, es más alto que el de los activos tradicionales.
Si no empezamos a preparar culturalmente a la empresa para los retos que se avecinan, por más dinero que haya en los bancos, será difícil seguir manteniéndose a flote.
La tercera pregunta tiene que ver con relaciones. ¿Cómo andan nuestras relaciones con las comunidades?; ¿Estamos gestionando los recursos naturales de una manera prudente y regenerando al máximo todo lo que se pueda?
El ejemplo clásico para hacer más clara la pregunta es la de una empresa de bebidas que no tenga una robusta estrategia del manejo del recurso hídrico. ¿Cómo fabricará productos si su materia prima se acaba?
Y la otra relación cuidadosa que hay que tener es con los vecinos o las personas y grupos comunitarios líderes de la zona donde operamos. No estoy hablando de manipular con falsas promesas o compromisos, estoy hablando de una adecuada estrategia de impacto social. ¿Cómo queremos que el contrato social del lugar donde hacemos el negocio se mantenga sano, si no procuramos que la gente esté bien?
No se trata de ocupar el papel del Estado, se trata de contribuir con todo lo que se pueda y desde nuestras fortalezas por una comunidad sana y con oportunidades para todos.
Todas estas preguntas son fundamentales si queremos hacerle frente a un contexto que les pide a las empresas más participación, más liderazgo en la solución de los problemas, más compromiso en pro de un balance entre lo social, lo ambiental y lo económico.
Lo mejor es que estos cuestionamientos tienen en la estrategia de los activos intangibles una respuesta poderosa y con todas las herramientas necesarias para gestionarla adecuadamente.


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