Atreverse
- hace 19 horas
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Por Luis Mastroeni
Si hacemos tanto, ¿por qué no vemos cambios contundentes y mejoras del contexto?, esto me lo preguntó un empresario hace algún tiempo.
Se refería a lo que su empresa hacía en temas sociales, ambientales y también en su impacto económico en la región y comunidades en las que operaba. Me quedé en silencio por un momento para pensar en la respuesta y luego le dije: porque no terminamos de entender que solo colaborando veremos cómo la aguja del desarrollo sostenible se mueve de verdad.
Lo anterior significa hacer algo que es complicado, pero tremendamente poderoso: despojarse del ego, quitarse esa necesidad de decir que es "el único del mercado que hace esto o aquello", implica la capacidad de ser un verdadero referente e invitar a otros a sumarse, para escalar el esfuerzo e impactar genuinamente.

Cuando pregunto a muchas personas que trabajan liderando esfuerzos maravillosos que solucionarían problemas profundos de nuestra región, ¿qué falta para invitar a otros a sumarse y generar un mayor impacto?, la respuesta siempre es alguna de estas: que no tienen tiempo para liderar ese esfuerzo, que sus jefes no quieren que la competencia les copie o que las instituciones públicas no quieren colaborar pues es un esfuerzo privado.
Por eso es por lo que hablar de impacto y cambios profundos tiene un requisito fundamental: atreverse a hacer las cosas diferente, atreverse a sumar y multiplicar en lugar de restar y dividir. En el país, por ejemplo, existen esfuerzos de mucho impacto a nivel educativo y de salud, pero no escalan porque o no se les ocurre unirse o anteponen la vanidad a la colaboración.
Cualquier estrategia de triple impacto (social, económica y ambiental) tiene un límite si no se abre a la colaboración y es infinitamente poderosa si logra trascender más allá de un dato individual en el reporte de sostenibilidad.
En el método Mastroeni la etapa final de madurez de una estrategia de triple impacto se llama transformación. Es cuando algunas de las acciones que el negocio hace llegan a un punto en que su impacto transforma la industria en la que está. Su relevancia es tan grande que no solo impacta a la sociedad y mejora el ambiente, sino que cambia la manera en que ese sector de la economía se comporta.
Esto es lo que me devuelve a la pregunta inicial. No se ven mayores cambios o transformaciones porque eso implica unirse, implica hacer sacrificios que no necesariamente darán frutos en el corto plazo. Cuando a finales de los noventa Toyota lanzó el Prius (vehículo híbrido), no estaba apostando solamente por hacer algo bueno en términos ambientales, estaba cambiando la manera en que la industria automotriz iba a transformarse. En un inicio no recibió ni un centavo, pero hoy vemos que la marca transformó el mercado y desde hace mucho tiempo obtiene retornos de esa apuesta.
Atreverse a ser líderes de la transformación es a lo que están llamadas las empresas visionarias. Las organizaciones privadas tienen el gran poder de hacer que las cosas cambien en beneficio de todos y que una verdadera transformación se de... si quieren.



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